(Barquisimeto) Ricardo Mérida, jefe territorial en el Observatorio Nacional de la Crisis Climática, ubicado en el estado Lara (Barquisimeto) formuló un llamado a la población larense a identificar riesgos y a establecer las medidas de adaptación ante eventos extremos (sequía, incendios forestales) por la incidencia del Súper Niño en territorio larense.
“Los pronósticos indican que será una sequía extrema para lo que resta del año 2026”, afirmó Mérida, precisando que el Observatorio, el cual también tiene incidencia en los estados Yaracuy (San Felipe) y Falcón (Coro), se encuentra trabajando en jornadas de divulgación y sensibilización, además en el abordaje de las comunas, gremios y organizaciones, con la finalidad de mitigar los efectos de dicho fenómeno.
Los investigadores del clima desarrollan monitoreo, elaboran los mapas de riesgos, realizan seguimiento a los procesos hidrometeorológicos y mantienen una articulación interinstitucional para atender la situación.
Turismo
En un reciente encuentro con parte de los prestadores de servicio turístico en Barquisimeto, organizado por la Corporación de Turismo de esta ciudad (Cortubar), Mérida junto al doctor Darío Martínez, explicaron que se están viviendo cambios en los patrones climáticos en los que se involucra el agua y el aire.
Sobre el agua ( haciendo referencia a los fenómenos La Niña o El Niño) presentan variaciones anómalas en la temperatura de las aguas superficiales en el pacífico ecuatorial, y en cuanto a la oscilación del aire en el sur, hay cambios en la posición a nivel del mar y en las fuerzas de los vientos alisios.
Se presentarán sequías severas o “estrés hídrico” y lluvias torrenciales con riesgo de crecidas y deslaves afectando a la producción agrícola, gestión hídrica y temporadas turísticas altas y bajas.
Alertaron que en Lara ocurrirán “islas de calor urbana” sensación térmica récord en el área metropolitana Barquisimeto-Cabudare; habrá pérdida de caudales en balnearios y cascadas en Sanare, El Blanquito y Cubiro; riesgo forestal en los parques nacionales Dinira y Yacambú, ubicados en el municipio Andrés Eloy Blanco.
La geografía de contraste que tiene Lara conformada por alta montaña y bosques nublados conformado por los municipios Andrés Eloy Blanco, Morán y Jiménez pudiera sufrir deslizamientos y alteraciones de ecosistemas húmedos y en la zona semiárida (Pedro León Torres-Carora, Urdaneta-Siquisique y parte de Iribarren) habrá estrés hídrico y olas de calor.
Entre las acciones que se coordinan e impulsan, a nivel local, se promueve el racionamiento eléctrico, el almacenamiento de agua potable, aplicar estrategias de reutilización de aguas grises con plantas de tratamiento en servicios turísticos, así como reprograma el senderismo ante riesgo de incendios forestales así como las ofertas ecoturísticas.
Los expertos ambientales también estimaron que las olas de calor puede aumentar la deshidratación de los turistas por lo que sugirieron pasar del catálogo de ofertas a actividades de bajo impacto ambiental, implementación de techos en corredores turísticos, la captación de aguas pluviales y la colocación de pavimento permeable. Fuente: Últimas Noticias.
